Empezamos por la decisión, no por la herramienta
Antes de recomendar un dashboard, un modelo o una automatización, concretamos qué decisión debe mejorar, quién la toma y qué restricciones operativas existen. Revisamos los datos, sus definiciones y su calidad para evitar construir soluciones sobre indicadores inconsistentes. El resultado de esta fase es un alcance comprensible, con criterios de éxito y limitaciones explícitas.
